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ROSITA FORNÉS WEB PAGE

COMO NACE UNA ESTRELLA














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COMO NACE UNA ESTRELLA

- Todos los días, una muchacha, siente impulsos de ser artista, mientras oye el radio.
- Todos los días, más de una muchacha, va a inscribirse a la CMQ, para presentarse en la
Corte Suprema del Arte.
- Todos los días, surge una artista, y es premiada.
- Todas las muchachas que tienen aptitudes pueden ser estrellas nacientes.
- Cómo se hace, cómo se estila, cómo se premia y cómo se impone una Estrella Naciente de la Corte Suprema del Arte.

TODOS los días, una muchacha, sentada junto al receptor hogareño, siente impulsos de ser artista: Imperio Argentina, Libertad Lamarque, Zoraida Marrero, Rosario García Orellana, María Ciérvide, dan la pauta a las muchachas que sienten en lo íntimo su alma el anhelo de saberse como ellas, estrellas de canción. Todos los días, sale una muchacha de su casa dispuesta a probar fortuna y se inscribe en las oficinas de la CMQ, como aspirante de la Corte Suprema del Arte. Así salió un día Elsa Valladares, y Magali del Valle y Ana María Álvarez. Así salieron también, deseosas de triunfar, de dar salida a los impulsos de su corazón, Irma Puente, Nena Uriarte y las Hermanas Busquet.

Una tarde, una muchacha de cuerpo fino, de pelo rubio y boca reidora, fue también a la CMQ. La inscribieron con el nombre de Rosita Fornés. Se presentó a ensayo y pasó. Se presentó un día de la semana, y cobró un primer premio. Volvió a presentarse en la eliminación del sábado, y volvió a cobrar un primer premio.

- Señorita Fornés, le preguntamos: ¿Cómo se hace una Estrella Naciente?

- Lo primero que se hace, es inscribirse. Una vez inscripta, nos dan un turno para que nos oiga el maestro Rendón. La misma noche del día en que nos oye el maestro, nos presentamos ante la Corte Suprema del Arte a optar por un primer premio de Diez pesos, o a un segundo de Cinco pesos.

- ¿Solamente el público puede decidir cuándo un aspirante debe ser estrella naciente?

- ¡No! Hay casos en los que el señor Miguel Gabriel ante una aspirante con conocimientos, cuya voz no se adapta al micrófono, decide que se le dé un premio especial, que puede ser de Diez o Cinco pesos. Esto la convierte en Estrella Naciente, y le da derecho a optar por el premio semanal de 50. 30, 20 o 10 pesos, y a tomar parte como ganadora en la eliminación de eliminaciones que se celebran periódicamente en el Teatro Nacional.

- Después que son Estrellas Nacientes, ¿qué hacen por ustedes los señores Gambó y Gabriel?

- Cuando creen que en realidad servimos, nos ponen bajo el cuidado musical de los tres profesores de la Corte Suprema, que son el maestro Rendón y las señoritas Zenaida Romeu y Nena Uriarte. Esto es, desde luego, cuando somos ganadores como cantantes. Cuando son de baile, las dirige y orienta la profesora Margarita Lecuona.

- Y en seguida que salen triunfadoras, ¿les fijan sueldos?

- No. Primero nos ponen a cantar por cortesía durante un mes, dos veces por semana, con el objeto de que el público nos conozca y fije sus preferencias. Pasado ese tiempo, somos contratadas y nos ponen en nómina.

- Todas cobran el mismo sueldo?

- Tenemos dos clases de contrato. Uno de Nómina, y se nos paga Cinco o Diez pesos a la semana, y otro que consiste en cobrar por cada audición que se nos fije fuera de la Corte Suprema del Arte.

- ¿Qué trasmisiones son ésas?

- Las de los domingos en la Hora Víctor, las de la Cerveza Polar, que son dos cada domingo, la del Magnesurico y la de Pepsi-Cola. Se nos paga dos pesos por programa. Las que tenemos la suerte de tomar parte en esas audiciones solemos ganar extra da 8 a 10 pesos, aparte de nuestro sueldo.

- ¿Hay algo más?

- Si, hay algo más. Tiene usted mi caso, por ejemplo, que tomé parte en la película "Una Aventura Peligrosa", y me dieron 50 pesos por cinco días de trabajo. Y cuando una firma comercial como la de Crusellas y Compañía, que es la que más nos utiliza en esas excursiones, nos lleva al interior de la Isla, nos pagan siete pesos 50 centavos, más los gastos de viajes, hotel, etc.

Desde luego, cuando se trata de fiestas benéficas, en las que se solicita de los señores Cambó y Gabriel nuestro concurso, no cobramos nada.

- ¿Y cuando una Estrella Naciente se quiere independizar?

- Me consta que los señores Cambó y Gabriel los ayudan, siempre y cuando ellos vean que van a ser útiles a la profesión. Solamente una cosa exigen, y es que se cuente con ellos, que se les consulte.

- Tenemos entendido, que ustedes obedecen a un reglamento interior, una vez que se les considera Estrellas Nacientes. ¿Es esto cierto?

- Sí. Las Estrellas Nacientes somos una institución dentro de la CMQ, y estamos sujetos a una disciplina. Por ejemplo. Cuando faltamos a ensayo sin una causa justificada, o sin permiso, cuando hacemos algo que no sea correcto, se nos suspende de empleo y sueldo por una o dos semanas. Durante ese tiempo no se nos permite cantar no solamente en la Corte Suprema, sino tampoco en los programas comerciales.

- ¿Esas sanciones son definitivas, o hay casos en que se perdonan?

- Casi siempre se perdonan antes de cumplirse. Tiene que ser muy grave la falta, pare que el señor Gabriel que es el que las impone, no las perdone.

- ¿Sabe usted, señorita Fornés, poco más o menos cuántas Estrellas Nacientes hay?

- Entre niños y mayores, mujeres y hombres, unos cuatrocientos.

- ¿Está usted contenta de ser una Estrella Naciente?

- ¡Mucho! En la CMQ, los aspirantes gozamos de un ambiente artístico que nos estimula mucho en nuestros deseos de aprender. Es un aprendizaje inapreciable, porque aunque tiene toda la severidad de una Academia o Conservatorio, esto lo compensa la franca camaradería con, que se nos trata, tanto por los directores, señores Cambó y Gabriel, como por los empleados y compañeros. Creo que en la Corte Suprema del Arte está plasmado el anhelo tanto tiempo acariciado por los aficionados, que es tener a la par que un lugar de aprendizaje, un campo de experimentación. Así, poco a poco, sin sacrificios, nos vamos sintiendo cada día más aptos, más responsables de nuestra condición de artistas. Y todo eso, sin desembolso de dinero, al contrario, ganando en las dos clases de moneda que ama el artista: en aplausos y en dinero contante.

- Y sonante, ¿no?

- ¡Eso quise decir, pero, como nos pagan en checks...

Tomado de la
Revista BOHEMIA, La Habana, CUBA
9 de Julio de 1939
Páginas: 34, 35, 47 y 48